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¿Cómo logré emprender sin tener experiencia?

emprender sin experiencia ¿Quién va a querer contratarme si hay otros por ahí que llevan más tiempo y lo hacen mejor que yo? ¿Cómo voy a pretender emprender sin tener experiencia? Si te rondan estos pensamientos por la cabeza, necesitas leer este post.

 
 
 
 
 
¡Ojo! Porque este tema es el que frena que miles de personas cada año, dejen de lado su anhelo de iniciar tu propio proyecto laboral y se queden estancados en una vida sin sentido ni significado para ellos mismos.

Así que, en mi opinión, es muy importante que aquellos que ya hemos pasado por esto y lo hemos superado con éxito, compartamos nuestra experiencia para ayudar e inspirar a otros a alcanzar sus metas.

Por eso, hoy quiero compartir contigo mi propia experiencia. Verás que no te voy a inundar con «frases hechas» ni con «pajas mentales positivas». Todo lo contrario. Lo que voy a contarte es lo que me pasó a mi en realidad. Porque es en la realidad donde se juega el partido.

 

El Emprendimiento por presión negativa

En mi caso, el emprendimiento no fue una elección propiamente dicha.

Yo emprendí porque ya no podía tolerar más mi apatía, mi enfado por hacer cosas que me «molestaban» (porque no me llenaban, ni me aportaban nada), y mi frustración por ver pasar mi vida ante mis ojos como si no me perteneciera.

Si. En mi caso el emprendimiento vino de la mano de una profunda crisis profesional, que se inició con tan solo 27 añitos y se hizo ya insoportable a los 29.

El primer dato que tengo para compartirte es que, en mi opinión, emprender es tan, tan, tan, tan desafiante, que normalmente quién emprende lo hace «por presión negativa». Es decir, porque ya no aguanta una situación dada y es tanto el dolor y la frustración, que lo que hace es una «huida hacia adelante», tomando un camino que le aleje de toda la desidia que ya no puede tolerar más.

Así pues, si eres de esas personas que tienen mucha capacidad de tolerancia. Personas que no les importa dedicarse a algo que no les haga sentido, porque encuentran el sentido en su vida personal, entonces lo más probable es que el emprendimiento no sea para ti.

Sin embargo, si eres de esas personas que «no pueden dejarlo correr» (yo soy justo de esas personas, ¡jejeje!), entonces es muy probable que estés ya comprando libros sobre cómo iniciar un blog, o cursos sobre cómo darse a conocer en redes sociales, o asistes a webinars gratuitos sobre mentalidad emprendedora.

 

Mi loca idea de emprender sin tener experiencia

Ahora bien, una cosa es que ya no toleres más, por ejemplo, tu malestar en el trabajo, y otra bien distinta es que te decidas a emprender.

Porque lo primero que te va a ocurrir es que te vas a hacer la pregunta de: Y si emprendo, ¿a qué me voy a dedicar? ¿qué tipo de servicios voy a prestar?

Y ahí es justo cuando toda la ilusión cae a pique.

Porque lo más habitual es que, aunque tengas una idea de qué te gustaría hacer, no te sientas lo suficientemente experto como para atreverte a venderte como profesional en ese sector o tipo de servicio.

En aquel momento, a mi lo que me pasaba era que lo que quería hacer distaba mucho de mi formación académica y mi trayectoria profesional.

Yo me había formado como bióloga y tecnóloga de alimentos, y después había trabajado en departamentos de calidad y en consultorías. Pero, tras terminar mi Máster en Coaching, lo que quería hacer era trabajar prestando servicios como Coach.

Así que, me veía con muchas ganas de dejar atrás mi malestar profesional, pero por otro lado, también me veía queriendo emprender sin tener experiencia previa y sin un currículum que me respaldara.

Recuerdo que por aquel entonces me obsesionaba leyendo la trayectoria profesional de los Coachs que era referentes para mi. Y veía que todos habían estudiado, o bien psicología, o bien trabajo social, o cualquier otra disciplina relacionada con Humanidades. Mientras que yo venía de la rama de las Ciencias. Eso me desvalorizaba muchísimo.

¿Sabes qué pensamientos tenía constantemente?

  • Buuf, quién va a querer contratarme, si todavía no he tenido clientes.
  • Nadie va a querer trabajar conmigo porque no tengo un pasado laboral relacionado con esta temática.
  • No tengo nada que me respalde como Coach, exceptuando mi Master en Coaching, todo el mundo va a pensar que soy un fraude.
  • No puedo emprender sin tener experiencia, etc.

Menudas «perlitas» de pensamiento, ¿verdad?

Eso si, mi presión negativa seguía ahí. O superaba toda esa inseguridad, o me quedaba donde estaba. Y como te decía, yo no tengo tolerancia para este tipo de cosas, me hervía la sangre de tan sólo pensar en pasar los próximos 30 años en un trabajo sin significado para mi.

Así es como, con todo el miedo, la inseguridad, la desvalorización y la falta de experiencia… ¡me lancé a por ello!

 

¿Por dónde empezar a emprender sin tener experiencia?

En 2012 abrí mi primer blog siguiendo las instrucciones de un blogger francés que te ofrecía una guía gratuita sobre el tema.

Y paralelamente, me hice un perfil en LinkedIn, esta vez orientado a mi nueva vocación, el Coaching.

Con la ayuda de esta red social empecé a ofrecer sesiones gratuitas como Coach para conflictos laborales (como no, al fin y al cabo, después de todo lo que había vivido, algo podía aportar sobre este tema).

Hice del orden de unas 100 sesiones online gratuitas. Eran sesiones sueltas, sin continuidad, pero que al ser gratuitas me permitían no sentirme tan presionada por hacerlo perfecto, ni por demostrar mi valía a nadie, ya que era algo sin costes para la otra persona.

Así es como logré «soltarme». Reduciendo la presión con sesiones gratuitas.

Y mientras fui empezando a publicar mis primeros posts.

En estas sesiones aprendí a tener más seguridad frente al desafío de hablar en sesión con personas que desconocía, tomar las riendas de esas sesiones y tratando de ayudarles como podía. Lo cierto es que ahí empezó a generarse en mi una cierta cantidad de auto-confianza.

Yo había hecho cursos sobre autoestima, valorarte a ti misma, seguridad en uno mismo, auto-liderazgo y demás, pero, ¿quieres que te cuente un secreto?

A mi, lo que me dio tablas y confianza para empezar a atender clientes, fue justamente esto: lanzarme a practicar. Lo demás solo es teoría, que está muy bien, pero no sirve de nada si luego no haces cosas prácticas y ahí la auto-ayuda o el desarrollo personal ya no sirven de nada.

Lo que te cambia y te hace crecer es LA VIDA REAL.

 

El obstáculo nº 1 que debes superar ¡ya mismo!

Sin embargo, ¿que estás haciendo tú, probablemente?

Te pones a hacer más y más cursos. Compras más y más libros. Asistes a un evento, conferencia, webinar, tras otro. Con la esperanza de reunir valor y titulación suficiente como para menguar tu sensación de no estar preparado, de no estar cualificado, es decir, para menguar tu inseguridad.

Y esto es lo que te estanca, ¿sabes por qué?

Porque la confianza no se consigue ni con palabras, ni con afirmaciones positivas, ni con títulos, ni con más conocimientos.

La confianza se forja con las experiencias. 

Los libros y los cursos de autoayuda están bien como fuente de inspiración y para tener conocimientos nuevos. Nada más. No te confundas.

Así pues, para poder transitar la inexperiencia e iniciar tu cambio profesional, el proceso a seguir es el siguiente:

  1. No tienes experiencia. Lo asumes y empiezas tu aventura, sin esa experiencia,
  2. Te sientes poca cosa, avergonzado y desvalorizado, y aún así sigues adelante con tu decisión de iniciar tu proyecto,
  3. Te generas la posibilidad de practicar de alguna manera tu nuevo servicio o profesión,
  4. Lo haces mal o regular al principio, y con eso aprendes a mejorar,
  5. Sigues practicando y vas mejorando con cada nueva práctica,
  6. Aprendes cosas que, sólo la experiencia puede darte (ni los cursos, ni los libros)
  7. Con esas experiencia empiezas a sentirte más apto, más confiado, más «experto»,
  8. Te atreves a ofrecer tu servicio, ya con un precio simbólico, no gratis,
  9. Sigues reuniendo horas de experiencia y auto-confianza,
  10. Ahora ya empiezas a cobrar un precio más acorde con el tipo de servicio que ofreces,
  11. Y cuando te quieres dar cuenta, ya te sientes más profesional, con más seguridad en ti mismo y con muchas ganas de dar los siguiente pasos en tu aventura empresarial.

 

No hay secretos.

 

Piensa, por un momento en ese referente al que sigues que te parece tan profesional y maravilloso haciendo su trabajo.

¿Cómo crees que aprendió a hacer lo que hace?

¿Crees que nació así?

¿Se te ha ocurrido pensar que él también se puso a emprender sin tener experiencia?

¿Te crees que no la cagó con más de un cliente antes de convertirse en lo que es hoy en día?

¿Piensas que no pasó por esta cuestión de empezar sin experiencia?

¿De verdad crees que no tuvo los mismos pensamientos que tú y yo?

 

¡Pues claro que si! Porque no hay otra manera de «empezar algo» que haciendolo como uno puede. No hay otra forma.

Así que, mi querido lector. Esa esperanza que albergas de convertirte en experto o sentirte más seguro de ti mismo por el mero hecho de acumular cursos o asistir a conferencias… ¡tírala a la basura!

Y ponte hacer lo que tienes que hacer.

 

Mi consejo para no lanzarte a lo «Kamikaze», como yo 😉

Busca ayuda en un mentor que te guíe en el camino.

Yo hice este camino sola, porque tengo un «temita» con eso de pedir ayuda.

Pero si hay algo que la vida me ha ensañado es que se llega cien mil veces más rápido a la meta cuando tienes un mentor a tu lado que te guía y acompaña, que cuando vas a lo loco sin un plan y sin una experiencia previa.

En mi caso, reconozco que ahí cometí un gran error, y he aprendido mucho de ello. Por eso, ahora, siempre que tengo una meta nueva por alcanzar busco ayuda en alguien que ya haya conseguido lo que yo anhelo para hacer mi camino más llano, llevadero y certero.

Antes invertía mi dinero en cursitos que no me aportaban resultados reales, tangibles ni medibles.

Hoy me guardo mi dinero para invertir en mentores que me digan cómo hacer las cosas, y qué pasos dar conseguir resultados reales.

Hoy puedo decirte que, he aprendido con mi errores, a invertir bien mi dinero y mi tiempo.

Espero que mi experiencia te inspire a pasar a la acción y a no bloquearte con esta historia de no sentirte experto 🙂 ¡Ánimos, tú también puedes lograrlo!

 

 

Y tú, ¿también te sientes inexperto e inseguro para emprender? ¿te da miedo emprender sin tener experiencia?

Me encantará saber en qué situación te encuentras y cómo lo estás viviendo, en la sección de comentarios 🙂

 


 

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foto twitter

Soy Sandra Gonzalez, Coach, Experta en BioComportamiento® y formadora en Marketing Online. Ayudo a personas con ganas de reinventarse profesionalmente, para que puedan emprender en aquello que más les apasiona: el Desarrollo Personal.

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Un abrazo!

Sandra.

1 Comentario

  1. FRANC Author septiembre 2, 2020 (6:12 pm)

    Hola Sandra,
    Estoy totalmente de acuerdo con tu post y me parece muy claro y directo. Estoy totalmente de acuerdo. Yo sigo haciendo algún curso, pero lo mejor es lanzarte porque efectivamente te vienen a la mente muchas de las cosas que apuntas en tu artículo.
    Está muy bien que cuentes el proceso por el que tuviste que pasar para llegar hasta aquí, porque a los demás nos resuena mucho todo lo que dices y siempre es un estímulo.
    La verdad es que con tu programa de emprendimiento he aprendido a soltar un poco más y a pasar a la acción, que es justo lo que buscaba contigo. Estoy todavía finalizando mi proyecto de emprendimiento y espero que pronto pueda ya ponerlo en marcha.
    Enhorabuena por el post.
    Gracias por compartir. Saludos.

    Reply to FRANC

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