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3 Tips para SUPERAR MOMENTOS DIFÍCILES en la Vida ✨

3 Tips para Superar momentos difícilesEstás tratando de Superar Momentos Difíciles en la Vida y te preguntas: ¿Cómo seguir adelante ahora? ¿Qué hacer cuando no sabes qué hacer con tu vida? Mira este video👇👇👇


 
 
 
 

3 Tips para SUPERAR MOMENTOS DIFÍCILES en la Vida ✨

Puede ser que tuvieras muchos planes de futuro y que de pronto algo se rompió: una relación de pareja de muchos años, un trabajo en el que te sentías cómodo, o puede ser que lo que te haya pasado es que hayas caído en la tan temida crisis de los 30 o 40.

El caso es que, en estos momentos, te sientes perdido, desmotivado y probablemente preocupado por tu futuro. ¿Cómo seguir adelante cuando te encuentras en una situación así? ¿Qué hacer cuando no sabes qué hacer con tu vida?

Bueno, pues dale al Play porque hoy voy darte 3 claves que te ayudarán a motivarte, recuperar las riendas y hacer un cambio en tu vida.

¡Vamos a por ello! 👀   

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«3 Tips para SUPERAR MOMENTOS DIFÍCILES en la Vida ✨«

3 Tips para SUPERAR MOMENTOS DIFÍCILES en la Vida ✨

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Transcripción del Video:

«3 Tips para SUPERAR MOMENTOS DIFÍCILES en la Vida ✨«

 

No conozco a nadie que no haya pasado por un gran bache en su vida y que no les haya dejado destrozados y perdidos. De hecho, yo misma, cuando tenía 29 años dejé mi trabajo, dejé Madrid que era dónde vivía por aquel entonces y poco después se rompió también mi relación de pareja.

¿Resultado? con apenas 30 años mi vida era un desastre.

La sensación era como que tenía que volver a empezar, pero no tenía ni idea de hacia dónde dirigirme, ni qué hacer para lograrlo.

Durante bastante tiempo me sentí una fracasada. Porque todos a mi alrededor estaban prosperando y avanzando en sus vidas. Mis amigas se estaban casando. Mi hermano estaba coleccionando ascensos en el trabajo. Mis primos no dejaban de compartir sus viajes por el mundo. Y yo me sentía terriblemente avergonzada cada vez que un familiar o amistad me preguntaba: Y a ti, ¿qué tal te va?

Sin embargo, a pesar de cómo me sentía y de lo perdida que estaba, empecé a hacer cosas que me ayudaron a salir de ese bache.

Mi experiencia.

Lo primero que hice fue tomarme un año sabático para ayudarme a aclararme, y ahí fue cuando me gradué como Experta en Coaching. Ir a clase y estudiar algo que podía ofrecerme una salida laboral que me gustaba, me aportó una cierta estabilidad y me ayudó a conocerme mucho más en profundidad.[

Recuerdo que, por aquel entonces aproveché todo ese tiempo libre para poder leer decenas de libros de autoayuda, desarrollo personal y liderazgo.

Y al cabo de un tiempo logré llegar a la conclusión de que el desarrollo personal y el coaching me gustaban demasiado como para no apostar por ello. Así que me enfoqué primero en sacar adelante mi carrera laboral.

No tenía claro si el coaching era mi camino, pero si sabía que era lo único que me apetecía hacer en ese momento.

Así que me enfoqué a tope en ello y fui dando pequeños pasitos, de uno en uno, sin pausa y sin prisa, hasta el día de hoy.

Ahora bien. No todo el mundo tiene la posibilidad de tomarse un año sabático. Ni todo el mundo quiere reinventarse emprendiendo.

Por eso hoy te traigo 3 claves que pueden ayudarte a superar cualquier cosa que te haya pasado y comenzar tu vida de nuevo.

La primera clave es:

 

1.   Otórgale más perspectiva y un significado consciente a lo que te sucede.

Esto puede parecer una tontería, pero resulta realmente útil para la vida. Si ya has visto alguno de mis videos sobre Crisis Existencial sabrás que yo siempre digo que, al final: nada tiene significado de por sí.

Tanto la vida, como el universo, y cada una de las cosas que acontecen en tu vida tienen el significado que tú eliges darle. Bien sea porque lo tomes prestado de un maestro o gurú. Bien sea porque te lo inventes tú mismo en función de tu propia perspectiva y forma de pensar.

Así pues, puedes darle a cada experiencia que vives, o bien un significado consciente o bien un significado inconsciente.

Y esta es la cuestión.

Si aprendes a otorgarle un significado consciente a las experiencias que te suceden en la vida, lograrás sentirte fortalecido y madurar con cada lección que te de la vida. Pero…

¿Qué es un significado consciente?

Un significado consciente es aquel que te permite observar y comprender tus experiencias con la mayor perspectiva posible.

Si avanzas en tu vida sabiendo que cada problema tiene un propósito mayor, que te será desvelado con el tiempo, encontrarás una manera madura e inteligente de encarar todas las cosas que te suceden.

En realidad esto ya lo has hecho varias veces en tu vida. Piensa ¿Nunca has dicho, mirando atrás, “Si esa persona no hubiera roto conmigo, no hubiera conocido al amor de mi vida” o “la verdad es que si no me hubieran despedido, ahora no estaría haciendo esto que me gusta tanto” o “fue al fallecer mi abuelo que decidí cambiar por completo mi vida, y ahora veo que las cosas siempre pasan por algo”.

Así pues, se trata de que cada vez que te pasa algo que te duele o frustra mucho, hagas una ejercicio de conciencia y le pongas perspectiva.

Para eso, recuerda que deberás utilizar el factor “tiempo”. Catapúltate al futuro y pregúntate:

  • ¿Cómo veré esto dentro de 10 años?
  • ¿Cómo me hará sentir?
  • ¿Me abrirá nuevas posibilidades?

Obviamente que ahora mismo no puedes saber qué nueva aventura te deparará esta adversidad que estás viviendo hoy, pero ese punto ciego que estás viviendo hoy, seguramente será una bonita sorpresa que te acercará de seguro hacia la vida que quieres y te permitirá seguir creciendo y madurando.

 

2.   El Dolor no dura para siempre y además es tu mejor herramienta para crecer.

El dolor ni es constante, ni es para siempre. En realidad, si lo piensas nada dura para siempre, y el dolor tampoco.

El dolor solo es una sensación, incómoda si, pero una sensación al fin y al cabo. Y el problema es que tenemos miedo de sentir dolor. Le tenemos un miedo atroz al sufrimiento, cuando en realidad lo sentimos cada poco.

Lo sientes en mayor o menor medida cada vez que algo no sale como esperabas. Cada vez que te llevas un desengaño. Cada vez que pierdes algo que querías o a lo que estabas apegado. Y esto pasa de forma continua en tu vida.

Y después de cada dolor o experiencia que te hizo sufrir, regresó la calma, regresó el bienestar y regresó la alegría ¿cierto?  Sin embargo, es como que se te olvida. Le damos tanta importancia a ese miedo al dolor que no nos damos cuenta de que está sobrevalorado.

Y qué si pasas por una experiencia que te duele mucho. No pasa nada porque ya sabes, porque ya lo has vivido muchas veces, que no va a durar para siempre. Es solo una mala racha, nada más. Y queda muuuuuucha más vida por vivir. Una vida con un desengaño menos, una vida con un problema menos, una vida con menos ingenuidad y también con más madurez.

Porque esto es lo que te da el dolor y las experiencias que te hacen sufrir: madurez.

Madurez fruto del dolor.

Yo no sé tú, pero a mi el sufrimiento me curte. Es decir, me hace cada día menos ingenua y más fuerte.

Por ejemplo, cuando eres joven y aún no has vivido ningún drama, cualquiera puede engañarte, traicionarte, hacerte creer cosas que son mentira, manipularte, amedrentarte, etc. Pero ¿qué pasa cuando pasas por varias experiencias de este tipo?

Si, en efecto. Sufres. Duele mucho descubrir que tu pareja te ha estado engañando delante de tus narices. O que lo que te decía tu jefe acerca de un ascenso, para que trabajaras más, era mentira. O que tu mejor amiga que supuestamente te quería en realidad se la pasaba hablando mal de ti a tus espaldas. Si, esas cosas duelen. Y nos da miedo sufrirlas. Pero haberlas sufrido es lo que te hace adulto. Es lo que te hace inteligente, ingenioso, y te ayuda a anticipar y por tanto minimizar la posibilidad de volver a verte en la misma situación.

Entonces, ¿qué problema hay con sufrir? Si al final te va a permitir tener más claro qué quieres y qué ya no quieres en tu vida. Te va a ayudar a elegir de qué tipo de personas rodearte. Te hará desarrollar tu pensamiento crítico para tomar decisiones cada vez más alineadas con quién eres y qué quieres conseguir en la vida.

Así pues, lo que necesitas practicar es permitirte sentir realmente el dolor, experimentarlo en tu cuerpo sin entrar en un drama mental sobre lo que significa.

Permite el dolor sin dramatizar.

Permítete sentir el dolor, permítete sentir el sufrimiento. Siéntelo de forma consciente, sin dramatizar.

Lo que quiero decir con drama mental es perderte en pensamientos de víctima tales como  ”¿Por qué me pasó esto a mi?” , “¿y ahora qué, ya nada tiene sentido, nada va a ser igual que antes” o “¿y ahora qué, soy demasiado mayor para formar una familia, o para emprender?” o bla bla bla.

Todo eso es una historia que te estás contando a ti mismo y que no es cierta, porque un día puedes estar en el peor momento de tu vida, y a la semana siguiente, o el mes siguiente, ¡o el año siguiente estar viviendo el mejor momento de tu vida!

Así que, ahórrate sufrimiento de más y simplemente experimenta el dolor físico sin entrar en el drama mental, y verás cómo se terminará antes de lo que piensas.

Permite el dolor, aprovecha para sacar conclusiones en forma de aprendizajes y sigue adelante. Haz consciente ese momento de sufrimiento, permítete sentir esa opresión en el pecho o nudo en el estómago sin entrar en el drama de tu mente, y verás como el dolor no durará más que unos minutos.

Luego volverá. Volverás a prestar atención, a no entrar en el drama y de nuevo ser irá. Seguirás sacando conclusiones, aprendizajes y lecciones de vida. Y de nuevo sentirás dolor y luego se irá. Hasta que llegará un punto en que esa experiencia estará ya integrada, habrás madurado con ella y estarás más cerca de descubrir qué sorpresa te espera detrás de esa mala racha.

 

3.   Haz lo básico un día a la vez

La clave para generar impulso y volver a encarrilarte es que avances un día a la vez. Y ojo, porque esto que de nuevo parece una tontería resulta que ¡funciona!

Si ahora mismo no sabes muy bien qué hacer. Y te sientes perdido y confuso con respecto a hacia dónde encaminar tu vida, entonces seguramente también sientas ansiedad por el futuro. Y quizás ponerte ahora a pensar en qué harás en el futuro te está generando tal nivel de estrés que te bloquea y te impide aclararte.

La solución a esto es que, durante un tiempo, te permitas no mirar al futuro. Quédate en el presente para poder recomponerte, reducir tu nivel de estrés y ponerte en marcha de nuevo.

¿Pero como voy a ponerme en marcha de nuevo si no sé hacia dónde ir?

Bueno, lo que suele pasar es que justamente cuando uno se pone en marcha y avanza, acaba por ir descubriendo hacia dónde dirigirse.

Además, mantenerte activo, con una rutina diaria que te inspire y motive, puede ayudarte mucho a pasar más rápido y menos dolorosamente por este bache.

Esto es lo que tienes que hacer: céntrate en lo básico, un día a la vez.

Si ya tienes una rutina. No pienses en todas las cosas que deberás hacer esta semana, o este mes. Porque estás en un momento delicado y cualquier cosa puede agobiarte o hacer que te sientas sobrepasado. Así que, póntelo fácil.

Céntrate en lo que tienes que hacer hoy. Y olvídate del resto hasta que llegue el día.

Si no tienes una rutina diaria, empieza por lo más fácil. Organiza cada mañana o la noche anterior, lo que vas a comer hoy. La hora a la que irás al gim hoy, o a pasear hoy, o a la compra. Y haz lo que tengas que hacer hoy.

Solo hazlo hoy.

Especialmente si no tienes ganas de hacer algo, hazlo de todos modos. Este punto es importante, porque si te sientes muy perdido vas a tender a “dejarte ir” y esto es contraproducente si lo alargas demasiado.

Por ejemplo:

Así que trata de recordarte a ti mismo todas las veces que no quieres ir al gim por ejemplo, pero que llegas allí y acabas haciendo un buen día de entreno y acabas por decirte “wooow, qué contenta estoy de haber venido”. O esos días que tus amigos te piden que salgas con ellos, y no tienes ganas, pero finalmente empiezas por vestirte, te arreglas, sales de casa sin ganas, y luego cuando regresas te dices “Vaya, pues sí que lo he pasado bien. Me ha sentado genial”

Así que enfócate en lo básico un día a la vez y verás cómo antes de que te des cuenta volverás a estar donde quieres.

 

Y antes de que te vayas quiero resumir con esta frase que he compartido en mi Instagram, la idea con la que quiero que te quedes de este video:

“Puedes estar pasando por el peor día de tu vida, y a las pocas semanas estar viviendo el mejor de todos. ¡Simplemente sigue avanzando!”

 

Bien, pues ahora me gustaría saber más sobre ti, así que cuéntame en los comentarios: ¿Alguna vez te has sentido perdido, desmotivado y con problemas para empezar de nuevo?

¿Qué hiciste para volver a encarrilarte?

Ya sea una de las ideas de este video o algo completamente diferente, me encantará leerte y saber cómo te ha ido en la sección de Comentarios.

Recuerda que tienes más trucos y tips sobre productividad y autoconocimiento en mi canal, así que si no lo has hecho ya, suscríbete y activa la campanita de notificaciones.

Nos vemos en el próximo video, ¡bye bye!

 


 

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¡¡¡Te leo en comentarios!!! 🤗

Sandra.

 

 

Soy Sandra González y quiero ayudarte a dejar atrás las dudas, la indecisión y el estancamiento en el que te encuentras.

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