Vivir una Vida Simple

Nota: Este post es una traducción del artículo Living the simple Life de Léo Babauta. Por tanto, es él quién se expresa como “yo” a continuación.

 

paseo campoDesde hace casi 9 años ahora, aprendo a tener una vida simple.

Una vida libre de la mayoría de cosas con las que la gente llena sus vidas, y que deja sitio para lo que de verdad importa.

Una vida que no está hecha de ocupaciones y prisas constantes, sino de contemplación y creatividad, de conexión con la gente que quiero, de tiempo para la naturaleza, y de actividad.

 

Esto no significa que no tenga ningún desorden y ninguna complicación: formo parte de este mundo, no soy un monje de clausura. Tengo posesiones, objetos electrónicos, distracciones, y compromisos ocasionales. Es sólo que he reducido el desorden y las complicaciones para hacer sitio en mi vida.

Hoy reflexioné sobre esta “vida simple”, y pensé que podría compartir algunas reflexiones.

 

Estas son algunas de las cosas que aprendí de una vida simple:

  • Liberar tu casa y tu espacio de trabajo puede permitirte tener una mente menos saturada. Esas distracciones visuales ejercen un peso de maneras que ni imaginamos.
  • Una mañana en calma y relajante es como un tesoro. Me levanto temprano para tener un momento de calma para leer, escribir y meditar.
  • No puedes tener una vida simple si no tienes la voluntad necesaria para deshacerte de aquello a lo que estás acostumbrado.
  • Desapegarte puede resultar difícil, pero es más sencillo si haces un reto de un mes. Deshazte de una cosa al mes y averigua si eso te complace o no.
  • Deshacerse de la tele por satélite ha sido una de las mejores cosas que hemos hecho recientemente; no más televisión constantemente encendida en mi casa, no más anuncios de cosas tontas que no necesitamos.
  • Ir de compras no es una terapia. Es una pérdida de tiempo y dinero.
  • Si llenas tu vida de distracciones, es probablemente porque tienes miedo de lo que supondría una vida sin un internet constantemente disponible, sin redes sociales, sin informativos, sin tele, sin juegos, sin aperitivos.
  • La alimentación sencilla, completa y sana no sólo es mejor para la salud con respecto a la comida basura: es también un placer.
  • Tienes más tiempo para lo importante: tiempo para tus hijos, tiempo con tu pareja, tiempo para crear, tiempo para hacer deporte.
  • Deja todo el resto de lado para tomarte ese tiempo.
  • Sobrecargarse es el mayor enemigo de la vida simple. Yo suprimí, no sin dolor, un gran número de compromisos para simplificar mi vida, y estoy contento de haberlo hecho. Lo vuelvo a hacer casi todos los años porque lo olvido constantemente.
  • Procuro que mis días estén globalmente desestructurados e imprevistos, así hago sitio para pequeñas cosas que son muy importantes: leer con mis hijos, ir a pasear, hacer una siesta.
  • Hay algunas actividades que debo hacer casi todos los días, aunque no estén planificadas: escribir, leer, comer platos sanos, hacer ejercicio o jugar fuera con los niños, gestionar mi correo electrónico, leer con mis hijos.
  • Es fácil llenar nuestras vidas porque hay tantas cosas que parecen tan increíbles. Oímos hablar a los demás sobre lo que hacen y queremos instantáneamente añadir eso a nuestras vidas. Pero es más difícil acordarse de que añadiendo tantas cosas a nuestras vidas, nos quedemos sin espacio. Y ese espacio es importante.
  • Al decir no a cosas que parecen realmente “guays”, digo si a lo que realmente es importante para mi.
  • Las distracciones son a la vez más tentadoras y más destructivas de lo que imaginamos.
  • Llenar cada pequeño minuto del día con productividad o distracciones es muy tentador. No lo hagas. Deja un poco de vacío.
  • Damos demasiada importancia a la excitación. Es pasajera, y no es importante.
  • Nos enfocamos demasiado en ser productivos. La atención, las prioridades y la eficacia son más importantes. Así como un agradable paseo con alguien a quién quieres.
  • Si no sabes quedarte sentado a solas en una habitación silenciosa sin distracción, no serás capaz de simplificar.
  • Comprar cosas no resuelve los problemas. No más que la comida.
  • No es la cantidad de cosas que poseemos lo que cuenta. Es el hecho de hacer que esas cosas cuenten o no.
  • Es mejor tener en tu estantería seis libros que realmente vas a leer, que cien libros que no vayas a leer jamás.
  • Cuando viajas ligero, eres más libre, estás menos cargado, menos cansado. Esto se aplica igualmente a la vida.
  • Tu atención es tu posesión más valiosa. Regálasela a la gente que más quieres, no una banda de payasos en internet. Presta atención a esas tareas que cuentan más, no a las distracciones.
  • Y a veces, las distracciones, están “guays”.

 

 

Nota by Sandra Gonzalez

Yo siempre recalco en este blog, la importancia que ha tenido para mi el hacerme cada vez más consciente de mis actos y decisiones del día a día.

Practicar el tener una vida simple, es una muy buena herramienta para ello. Cuando todos tus días están abarrotados de “cosas por hacer”, no piensas, no creas, no te cuestionas: solamente ejecutas.

Te conviertes en algo así como un “robot”, y operan por ti un sinfin de automatismos de los que, además, ni siquiera eres consciente.

Desde mi punto de vista, y en base a mi propia experiencia, tener una vida plena y satisfactoria, pasa por aprender a tener una vida simple.

 

 


foto twitter

Soy Sandra Gonzalez, experta en Autoconfianza y Motivación. Te ayudo a alejarte de las preocupaciones y el malestar diario, enseñándote una nueva manera de pensar y actuar.

Mi lema es “deja la lucha y empieza ya a fluir”.

Si quieres aprender más sobre cómo sobreponerte a problemas y situaciones difíciles sin sufrimiento, y en definitiva a mejorar ya tu vida, mira aquí lo que tengo preparado para ti :)


 

Un abrazo!

Sandra.

Imagen: www.freepik.es - © unsplash

 

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