No Eres quién crees que Eres

- “Soy vaga, perezosa y muy poco disciplinada”.

- “No, no puedo hacerlo porque yo soy muy malo en estas cosas”.

Creer que “Eres” tal o cual atributo puede resultar muy poco alentador, a veces, y desde luego puede paralizar enormemente tu posibilidad de lograr tus metas, o de creer en ti.

 

 

Creer que “eres” tal o cual cosa: es un error de percepción.

Antes de pasar a explicarte la lógica desde dónde escribo esta rotunda afirmación, voy a ponerte un ejemplo personal.

Hace unos años, cuando estaba estudiando en la Universidad, mi concepto acerca de mi misma era que yo sólo servía para trabajar en sectores y temáticas relacionadas con las Ciencias, que ese ámbito más experimental o terrenal, era lo único que realmente se me daba bien, me consideraba una persona “de ciencias”.

A su vez, tenía muy muy claro que las lenguas, los idiomas, la escritura, la palabra, la psicologia, o en general, las artes más abstractas, eran ámbitos totalmente opuestos a mi “identidad”. Algo que nunca se me daría bien, algo para lo que yo “no servía”.

Pero, a los 29 años, tras varias experiencias profesionales, llegué a la conclusión de que todos los sectores/puestos en los que había trabajado hasta entonces: Industria Pesquera, Certificaciones de I+D, Control de Calidad, Consultoría… tampoco eran lo mío. ¡Así que imagínate!

¡Me quedé totalmente en blanco!! Ya no sabía qué era lo que me gustaba y lo que no, ya no sabía a qué quería dedicarme, qué más podía probar teniendo en cuenta mi formación académica anterior, hacia dónde ir. Me sentía muy perdida. Casi, casi, puedo decir que fue un momento de crisis personal en el que literalmente, ya no sabía quién era yo.

Me di cuenta que todo aquello sobre lo que había apoyado mi identidad se me quedaba “pequeño”, ya no sentía que mi vocación eran las ciencias, o que “lo mío” eran los trabajos relacionados con temáticas experimentales o concretas. Sentía que todas las aspiraciones que había tenido hasta ese momento, se me habían quedado “chiquitas”.

Y la pregunta que más me rondaba la cabeza, y a la vez peor me hacía sentir era: “¿Y ahora qué? ¿Qué hago? ¿Qué voy a hacer si nada de lo que he aprendido hasta ahora me interesa ya?!!

 

La mejor decisión de mi Vida: Soltar mi Identidad

Harta de probar un puesto de trabajo tras otro, decidí darme un descanso, algo así como un año sabático para pensar bien qué es lo que realmente quería hacer. A lo largo de los meses, fui madurando mi forma de ver las cosas, de ver lo que me ocurría y empecé a abrir mi mente a nuevas posibilidades.

Empecé a leer libros sobre orientación profesional, autoayuda, desarrollo personal, asistiendo a formaciones, haciendo Coaching, y poco a poco fui cambiando mi percepción sobre mi misma.

Comprendí algo muy importante: – “Yo no soy ni vaga, ni científica, ni disciplinada, ni buena en matemáticas, ni mala en idiomas, etc, etc”.

Sino que: – “Yo Soy quién decide quién quiero ser, qué quiero hacer, y cómo quiero comportarme”.

Esto supuso una revolucionaria liberación. De pronto, ya no era la pobrecita chica que tras escoger dos carreras de ciencias, se dió cuenta de que no quería dedicarse a eso más, y tenía que volver a empezar de cero, con más esfuerzo y sacrificio. Ya no era la pobre muchacha que como no se le daban bien las letras, tenía que conformarse con acceder a puestos de trabajo relacionados con las ciencias y que ya no soportaba. Ya no era la pobre mujer que no se le daba bien la palabra, o escribir.

En realidad, esa liberación me permitió ampliar por completo mi abanico de posibilidades. Liberar todo mi potencial. Ya no tenía que frenarme o limitarme por todo aquello que me había dicho sobre mi, por todo aquello que los demás creían que era lo mejor para mi. Sino que comprendí que podía hacer y dedicarme ¡a cualquier cosa! ¡Woooooow!! :D

 

Decidí Ser, solamente.

Por supuesto, esto que parece que ocurrió en dos días, me llevó varios años. Y sería una estupidez por mi parte, decirte ahora que me he liberado por completo de mi Identidad pasada y de todas mis creencias sobre mi “yo pasado”. Pero si puedo decirte, que me he quitado muchas cargas de encima, que mi identidad ahora es mucho más liviana, y me permite abrirme a posibilidades a las que nunca hubiera podido llegar si siguiera pensando cosas como que no se me da bien escribir o comunicarme.

Ahora no sólo tengo un blog, y escribo en distintos medios online, sino que además tengo dos espacios en la radio. Si me lo hubieran dicho hace 6 años, ¡¡no lo hubiera creído posible!! ¿Por qué? Porque mi percepción sobre mi misma, era muy limitada, y eso paralizaba mis posibilidades de acción y de futuro.

 

Suelta tu Identidad

No le des crédito a esos pensamientos que rondan habitualmente tu cabeza, del estilo: “yo soy esto, no valgo para aquello, o no se me da bien lo otro“. ¡No te los creas! Obsérvalos y comprende que sólo son el resultado de haber creído en el pasado que tu identidad era algo fijo e inmutable.

Nada es fijo en el Universo, puedes comprobarlo en cualquier documental, enciclopedia o tratado científico, nada permanece inmutable. ¿Por qué iba a serlo tu Identidad?

Reconoce y asume tus errores de percepción, identifícalos, y después simplemente ELIGE otra percepción, más lógica y amigable para ti y tu futuro, tanto personal como profesional.

 

Libérate de tu identidad :)

 

 


foto twitter Soy Sandra Gonzalez, experta en Autoconfianza y Motivación.

Te ayudo a alejarte de las preocupaciones y el malestar diario, enseñándote una nueva manera de pensar y actuar. Mi lema es “deja la lucha y empieza ya a fluir”.

Si quieres aprender más sobre cómo sobreponerte a problemas y situaciones difíciles sin sufrimiento, y en definitiva a mejorar ya tu vida, mira aquí lo que tengo preparado para ti :)


 

Un abrazo!

Sandra.

Imagen: www.pixabay.com - © geralt

 

2 Comentarios

  1. Martin De la Garza Author mayo 14, 2015 (8:01 pm)

    Excelente articulo, creo que los limites están en nosotros y en ocasiones no dejamos de decirnos a nosotros mismo cosas que no son ciertas, como de no somos buenos en algo, solo debemos de tener bien grabado que
    todo se consigue con tiempo y esfuerzo, igual como aprendimos a caminar todos caminamos y nos desplazamos, claro a menos que se tenga un problema en los pies que lo impida, pero el mensaje es que al final todos podemos
    lograr algo si tenemos la mente abierta a las posibilidades.

    Reply to Martin De la Garza

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